Que quiero que seas feliz, si hasta cuando me enfado contigo, en realidad lo hago conmigo misma, por eso de redirigir todos mis besos con objetivo tus labios para hacer los problemas mas insignificantes y escuchar de tu boca que me digas que soy yo la que te regala mil momentos que acompañan una noche delicada de carnaval y que hago que tu mente no haga otra cosa que meterme de lleno en tus planes.
Planes, como contarte los lunares de tu espalda bajo las sabanas, dibujarte en ellos notas musicales y unirlas a base de besos en un pentagrama, y eso ligado a tu risa hacen la más hermosa de las canciones.
Planes, como pintarte un precipicio en tu pecho para que entiendas que es mi lugar favorito para matarme. Coger juntos un tren que nos lleve s ninguna parte y perdernos.

Es hora, nuestra hora.




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